Cape Petrel vs Fulmar Boreal
Daption capense comparado con Fulmarus glacialis
Side-by-Side Comparison
| Atributo | Cape Petrel | Fulmar Boreal |
|---|---|---|
| Nombre científico | Daption capense | Fulmarus glacialis |
| Orden | Procellariiformes | Procellariiformes |
| Familia | Procellariidae | Procellariidae |
| Estado de conservación | Least Concern | Least Concern |
| Longitud | — | 47,0 cm (18.5 in) |
| Envergadura | 50,0 cm (19.7 in) | 107,0 cm (42.1 in) |
| Peso | 444,6666666666667 g (15.69 oz) | 750,0 g (26.46 oz) |
| Dieta | -- | Peces, calamares, crustáceos, desperdicios de barcos pesqueros y zooplancton. Se alimenta capturando en la superficie … |
| Tamaño de la puesta | 1 | 1 |
| Population Trend | — | — |
Size Comparison
Song & Call Comparison
Cape Petrel
Fulmar Boreal
Un nasal y cacareante 'kak-kak-kak-kak' o un gruñido 'uh-uh-uh' en el nido y la colonia. Menos melódico que los petreles. En vuelo emite ocasionalmente llamadas nasales aisladas.
Geographic Range & Migration
Cape Petrel
Fulmar Boreal
Océanos Atlántico Norte y Pacífico Norte. Cría desde el Ártico hasta Gran Bretaña, Francia y Nueva Inglaterra.
Estado de conservación
Cape Petrel
Fulmar Boreal
How to Tell Them Apart
Cape Petrel
Fulmar Boreal
Morfo claro: cabeza y partes inferiores blancas con alas y dorso grises. Morfo oscuro: enteramente gris. El pico tubular y el vuelo de alas rígidas lo distinguen en el mar.
Pico ganchudo amarillento con prominentes fosas nasales tubulares en la parte superior
About These Birds
Cape Petrel
38–40 cm, wingspan 81–91 cm. Unmistakable chequered black-and-white plumage with two white wing patches. Abundant in the Southern Ocean; breeds on Antarctic and subantarctic cliff ledges. Follows ships avidly; feeds on krill, fish, and offal. One of the most commonly seen Antarctic seabirds.
Fulmar Boreal
El fulmar boreal es un ave marina longeva que puede sobrevivir más de 40 años. Defiende su nido escupiendo, en forma de proyectil, un aceite estomacal maloliente sobre los intrusos, que puede apelmazar las plumas de los depredadores y provocar una pérdida fatal de impermeabilización. Los fulmares han expandido dramáticamente su área de cría hacia el sur en los últimos dos siglos.